CONSTRUCTIVISMO
Es
una corriente pedagógica basada en la teoría del conocimiento
constructivista, que postula la
necesidad de entregar al estudiante las
herramientas necesarias (generar andamiajes) que le permitan construir sus
propios procedimientos para resolver una situación problemática, lo que implica
que sus ideas puedan verse modificadas y siga aprendiendo. El constructivismo
considera holísticamente al ser humano.
El
constructivismo propone un paradigma donde el proceso
de enseñanza se percibe y se lleva a cabo como un proceso dinámico,
participativo e interactivo del sujeto, de modo que el conocimiento sea una
auténtica construcción operada por la persona que aprende (por el «sujeto
cognoscente»). El constructivismo en pedagogía se aplica como concepto
didáctico en la enseñanza orientada a la acción.
Un supuesto fundamental del constructivismo es que las personas
son aprendices activos y desarrollan el conocimiento por sí mismas. Para
entender bien las materias, los aprendices deben descubrir los principios
básicos. Algunos creen que las estructuras mentales se vuelven un reflejo de la
realidad, mientras que otros, los constructivistas radicales consideran que la
única realidad que existe es el mundo mental de individuo. Los constructivistas
también difieren en el grado en que adjudican la construcción del conocimiento
a las interacciones sociales con los profesores, compañeros, padres y otros.
La perspectiva constructivista del aprendizaje puede situarse en
oposición a la instrucción del conocimiento. En general, desde la postura
constructivista, el aprendizaje puede facilitarse, pero cada persona
reconstruye su propia experiencia interna, con lo cual puede decirse que el
conocimiento no puede medirse, ya que es único en cada persona, en su propia
reconstrucción interna y subjetiva de la realidad. La construcción del
conocimiento puede analizarse desde dos vertientes: los procesos psicológicos
implicados en el aprendizaje y los mecanismos de influencia educativa que
promueven, guían y orientan dicho aprendizaje4. Por el contrario, la
instrucción del aprendizaje postula que la enseñanza o los conocimientos pueden
programarse, de modo que pueden fijarse de antemano los contenidos, el método y
los objetivos en el proceso de enseñanza.
La diferencia puede parecer sutil, pero sustenta grandes
implicaciones pedagógicas, biológicas, geográficas y psicológicas. Así, esto
aplicado a un contexto de aula con alumnos significa que desde un enfoque
constructivista puede crearse un espacio favorable al aprendizaje, con un clima
motivacional de cooperación, donde cada alumno reconstruye su aprendizaje con
el resto del grupo. Así, el proceso del aprendizaje prima sobre el objetivo curricular,
no habría notas, sino cooperación. Por el otro lado y también a modo de
ejemplo, desde la instrucción se elegiría un contenido a impartir y se
optimizaría el aprendizaje de ese contenido mediante un método y objetivos
fijados previamente, optimizando dicho proceso. En realidad, hoy en día ambos
enfoques se mezclan, si bien la instrucción del aprendizaje toma más presencia
en el sistema educativo.
Recurso para un
aprendizaje constructivista
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han permeado en todas las
esferas de la vida cotidiana (personal y laboral), generando cambios en las
dinámicas de interacción en distintos ámbitos, entre ellos, el educativo. Para
González et al (1996), las TIC son “un conjunto de procesos y productos
derivados de las nuevas herramientas, soporte de la información y canales de
comunicación, relacionados con el almacenamiento, procesamiento y transmisión
digitalizados de la información de forma rápida y en grandes cantidades”.
Con las TIC se hace referencia a las aplicaciones de la Web 2.0 y Web 3.0. Sus características las
hacen idóneas para transformar el proceso de enseñanza-aprendizaje en escuelas
y universidades. De acuerdo a Bustos (2005) y Rama (2013), las TIC pueden
generar una serie de cambios “curriculares, pedagógicos, didácticos y
evaluativos”; ya que ayudan a crear y ampliar experiencias de aprendizaje que
estimulan al alumno para la construcción del conocimiento con autonomía y
responsabilidad y al docente en elaboración de materiales y experiencias
educativas.
Para Taylor (1980), las TIC pueden verse como fin y como medio
en la educación: son un fin cuando ofrecen conocimientos y habilidades sobre
las herramientas tecnológicas que podrán ayudar a la participación activa en
una sociedad donde las TIC ya tienen un lugar; y son un medio en la medida que
apoyan las labores de enseñanza y el proceso de aprendizaje.
Herramientas del aprendizaje constructivista
Las aplicaciones
más representativas como herramientas del aprendizaje constructivista son
las redes
sociales, las Wikis y los blogs. Todas ellas tienen
el potencial de estimular la formación de una estructura social basados en la
comunicación, valores, ideas, visiones e intercambios. Por tanto, estas
aplicaciones estimulan la interacción social y experiencias que ayudan al
alumno a crear sus propios conocimientos, es decir, a llevar un aprendizaje
como proceso activo, auténtico y real mediado por el docente.
Para que el uso de
estas aplicaciones sea efectivo se debe tener en cuenta:
1.
La creación de un entorno virtual creativo y capaz de soportar múltiples
herramientas y materiales.
2.
La estimulación del compromiso activo de cada integrante del aula.
3.
Comunicación efectiva entre el alumno y el docente.
4. Posibilidad de
realizar actividades en colaborativas.
Principales aspectos
en torno al constructivismo.
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Ideas básicas |
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Principios |
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Implicaciones pedagógicas (rol del maestro o facilitador) |
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Implicaciones pedagógicas (rol del alumno) |
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Desarrollo |
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Conocimiento |
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Aprendizaje |
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Motivación |
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Pasos en la enseñanza del
constructivismo
En la práctica esta concepción social del constructivismo, se
aplica en el trabajo cooperativo, pero es necesario tener muy claro los
siguientes pasos que permiten al docente estructurar el proceso de Enseñanza-Aprendizaje cooperativo.
·
Especificar objetivos de enseñanza.
·
Decidir el tamaño del grupo
·
Asignar estudiantes a los grupos
·
Preparar o condicionar el aula
·
Asignar los roles para asegurar la interdependencia.
·
Explicar las tareas académicas.
·
Estructurar la meta grupal de interdependencia positiva.
·
Estructurar la valoración individual.
·
Estructurar la cooperación intergrupal.
·
Explicar los criterios del éxito.
·
Especificar las conductas deseadas.
·
Monitorear la conducta de los estudiantes.
·
Proporcionar asistencia con relación a la tarea.
·
Intervenir para enseñar con relación a la tarea.
·
Proporcionar un cierre a la lección.
·
Evaluar la calidad y cantidad de aprendizaje de los alumnos.
·
Valorar el funcionamiento del grupo.
Fuente consultada: Wikipedia, cca.org.mx, ecured.cu.
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